Y la verdad… se tomó su tiempo (I)

A veces me pregunto si a todos nos ocurre lo mismo, o soy solo yo el loco… tenemos cosas que queremos decir pero no lo hacemos, sea por miedo o por no querer malograr las cosas. Hablo de cosas realmente pesadas ps, de las que nunca es fácil hablar y siempre preferimos evadir.

Hace unos días me harté de esa situación. Dije todo lo que tenía que decir, sin esperar nada. Algo que guardaba por tantos años… lo dije por cansancio, por terminar con el problema de una vez por todas. ¿Y qué pasó? En realidad… nada grave. Al menos nada que yo no haya esperado, salvo una indiferencia que me dejó más triste, pero no me sorprendió. Lo importante acá es que tuve el valor de enfrentar las cosas, darle la cara. Incluso cuando no dije TODO lo que tengo en la cabeza (sería imposible, han pasado tantos años), no puedo evitar sentirme algo aliviado. Cosas quedan en el aire, que van a tener que salir más temprano que tarde, pero al menos el primer paso está dado.

Y es que tiene que ser así. La cobardía, el no poder decir algo, sólo lleva a mucho resentimiento. Yo no quiero llegar a viejo y preguntarme qué hubiese pasado. Quiero saber, quiero recordar… y quiero olvidar todo de una vez.  La verdad se tomó su tiempo… pero salió, al final…

Esta entrada fue publicada en Vida. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s